Consejos para recuperarte de una lesión muscular

El proceso de rehabilitación de una lesión muscular suele ser traumático para el deportista. Sobre todo, por el dolor que conlleva y la carga psicológica que implica la inactividad y la incertidumbre. Para que las probabilidades de sufrir una recaída sean menores, es importante seguir las recomendaciones del médico y del preparador físico.

Lo más importante para la recuperación de una lesión muscular es evitar agravarla. Para ello, es esencial seguir paso a paso un programa de rehabilitación adecuado que nos permita que la inflamación, la inmovilidad y la pérdida de tono muscular sean menores.

b2ap3_thumbnail_champ-knee-cold-compression-wrap---instant-cold-pack.3113.3._raw_20130419-084143_1.pngUna vez producida la lesión, durante los tres primeros días, la utilización del hielo es primordial debido a sus efectos de analgésicos y anti-inflamatorios. En estas 72 horas, el reposo del músculo es otro de los puntos que nunca se nos debe olvidar cumplir; si la lesión no es muy grave podemos seguir ejercitando el músculo de manera suave. Pero si es más delicada, lo ideal es que se guarde reposo total de la musculatura afectada.

Otro aspecto a tener en cuenta en esta primera fase es el uso de vendajes para conseguir la óptima sujeción de la zona lesionada. Además es importante mantener la extremidad elevada para evitar su hinchazón.

A partir del cuarto y quinto día, una vez recuperada la fuerza del músculo gracias a sencillos ejercicios anaeróbicos, se puede empezar a desarrollar actividades de balance muscular y agilidad para que la coordinación perdida vuelva a recuperarse. Es recomendable aplicarle calor local a la lesión y combinarlo con técnicas de masaje, realizadas por profesionales, para la recuperación funcional del músculo.

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