En qué consiste una rotura fibrilar

b2ap3_thumbnail_desgarro-muscular.jpgA la rotura fibrilar se le conoce más comúnmente como desgarro muscular y consiste en una lesión del tejido muscular, generalmente de las fibras interiores del músculo, de ahí su denominación. Este desgarro viene acompañado por una hemorragia provocada por una rotura de los vasos sanguíneos y, conjuntamente, provocan un dolor muy intenso que impide la contracción del músculo.

Son muchas las causas que pueden provocar una rotura fibrilar pero las más comunes suelen ser un mal esfuerzo o una fatiga muscular intensa que se produce al forzar demasiado el músculo o por hacer una mala preparación previa del músculo al no realizar ejercicios de calentamiento y estiramientos. Aunque también puede producirse por el caso opuesto, por llevar una vida sedentaria, ya que esto debilita las fibras musculares dejándolas más expuestas a sufrir un desgarro.

Habitualmente, son los músculos de las extremidades y de la espalda los que se ven más afectados, sobre todo los músculos poliarticulares o con una estructura compleja.

El desgarro muscular tiene dos formas de clasificación: según su gravedad y según sus características. Si lo clasificamos por su gravedad, existen 3 grados que van del 1, siendo éste el más leve, hasta el 3 que es considerado el más grave ya que presenta la rotura completa del tejido muscular. Si clasificamos la rotura fibrilar según sus características encontramos: el desgarro miofascial, desgarro fibrilar, multifibrilar, fascicular, desgarro total y adherenciolisis.

El tratamiento que se debe llevar a cabo cuando se está ante una rotura fibrilar es la terapia conocida como RICE: reposo, aplicación de hielo al producirse la lesión, comprensión con venda y elevación del miembro. Pero depende de la gravedad de la lesión, posteriormente se deben ir realizando ejercicios en piscinas y un entrenamiento isocinético. Además, es recomendable realizarse masajes para que el músculo se recupere totalmente.

Deja tu comentario